¿Cómo arranca un proyecto de identidad visual?
Con una reunión de diagnóstico sin costo donde escucho qué necesita la marca, en qué soportes va a vivir y qué referencias tiene el cliente en la cabeza. De ahí sale un brief escrito y un primer bloque de bocetos a mano sobre papel. Nada se vectoriza hasta que la dirección esté clara.
¿Qué incluye la entrega final?
Archivos abiertos en AI, PDF y versiones cerradas listas para imprenta o redes. Si el proyecto lo pide, también dejo plantillas editables de portadas, afiches o etiquetas para que el cliente pueda seguir produciendo sin depender de mí en cada pieza.
¿Trabajás con sellos musicales y proyectos culturales chicos?
Sí, es buena parte de lo que hago. Sellos independientes, ciclos de conciertos, ferias y talleres suelen necesitar una imagen coherente sin tarifas de agencia grande. En esos casos ajusto el alcance a lo que realmente se va a usar: portadas, carteles, sellos de goma, papelería mínima.
¿Cómo se manejan las pruebas de color e impresión?
Cuando el proyecto se imprime, hago pruebas sobre papel obra o hueso en talleres locales antes de cerrar el archivo. Eso permite ver cómo absorbe la tinta y ajustar el acento naranja quemado o el negro según el soporte. No entrego a imprenta sin haber visto una prueba física.
¿Cuánto tarda un proyecto típico?
Una identidad básica con logotipo, tipografía y paleta suele resolverse en pocas semanas de trabajo efectivo, contando rondas de ajuste. Proyectos con sistema de portadas o serie de afiches llevan más tiempo porque cada pieza se prueba por separado. Los plazos se acuerdan al inicio y se respetan salvo cambios de alcance.